martes, 6 de mayo de 2008

El gran secreto para aprender

Según un profesor al que “llamaremos” Murcio Rojas, la única (y por deducción) mejor forma de aprender historia es leyendo. De seguro hay algo cierto en esta afirmación ya que como sabemos la historia en sí aparece cuando el hombre puede dejar registros escritos de su cotidianeidad, por tanto la historia necesita revisar (leer) estas fuentes para comprenderlas.

Desde mi punto de vista creo también compartir en cierta medida la afirmación del profesor, lo poco y nada que se de historia lo he hecho a través de la lectura de textos, pero aquí entra en juego un factor personal, “la motivación”, es en realidad esto lo que te lleva aprender historia o cualquier otra cosa, en realidad cuando una persona está motivada puede aprende cualquier cosa incluso aquello que parecía imposible, eso claro si le aplica sacrificio y práctica.

Entonces, situándonos en que nosotros seremos futuros profesores debemos preocuparnos más por como motivar a nuestros alumnos a que estudien historia que como debemos enseñarles historia (con esto no quiero decir que en realidad aquello no importa).

O sea, la tarea de aprende historia es motivarse a aprender historia, solo cuando nos encontramos con la mejor disposición, la mejor actitud, realmente concentrados aprendemos. Aquí apelo a mis amigos lectores (condiscípulos de la carrera de historia) que sólo echen recuerdo un momento de aquellas veces en que leemos y leemos, una y otra hoja pero en realidad no vamos comprendiendo nada y nos damos cuenta que en realidad más que aprender estamos perdiendo el tiempo. Bueno a pesar que este ejemplo son múltiples los factores que pueden influir, la verdad es que cuando se está motivado se es más fácil aprender que, por ejemplo (y sólo por ejemplo) cuando estamos presionados para un certamen leyendo la última noche todo lo que debimos haber leído hace un mes.

Supongamos que la motivación es como el amor, cuando se está enamorado lo hacemos todo y lo podemos todo. Bueno eso mismo es lo que debemos aplicar para el estudio provechoso. Por lo tanto (compañeros) la tarea es motivar a esos pequeños diablos.

1 comentario:

Profesora dijo...

Estimado Pablo tu evaluación es la siguiente:

Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente: No cabe duda que sabes muy bien de lo que hablas, aun así tus fundamentos, en este caso tu profesor, no son suficientes argumentos para responder un preguntar de tal relevancia.
Logra persuadir al lector: Comienza con tu discurso de forma atractiva pero la falta de planteamientos sólidos no logran convencer.
Calidad de la reflexión: Falto profundización y variedad en tus soluciones. No puedes llegar a ser clases pensando que la única forma de enseñar historia es leyendo por que por mucho que te esmeres por motivar a los alumnos ellos terminarán por aburrirse de esta herramienta.
Compromiso con la audiencia: Aun falta mejorar este criterio.

Tu nota es un 70

Atte. La Profesora